lunes, 11 de junio de 2012

La melodía de los números

Más que una entrada, ésta es una promesa, una conexión entre dos artes maravillosas, dos pasiones personales que me separan del mundo y me transportan a un terreno espiritual y emocional.
La música como arte y las matemáticas como ciencia. Con cual de las dos te llevas a tu casa después de una noche de vino y luz de luna? ... A las dos!!
Cuál será la relación de éstas dos bellezas? Ya hemos estudiado previamente el número áureo y su relación con la naturaleza, de hecho, una vez que el hombre se dio cuenta de que la proporción divina estaba en infinidad de lugares y después de haber encontrado esa belleza natural con sentido, empezó a trasladar esta magia a otro arte, a otra definición de belleza, una mas neutra para niños y grandes: la música.
Dicen que la música mas bella es la clásica, bueno, sin salirme tanto el contexto de hermosura y sin desacrditar los dichos paganos, yo me atrevo a decir que la música mas bella es aquella que está bien hecha. Dicho esto en un sentido mas fácil, una buena melodía es aquella que tiene una buena estructura, un propósito; no solo una mezcla de sonidos y ruidos que no te llevan a ningún lado y solo te alteran los sentidos.
 
 Aqui podemos ver dos imágenes de instrumentos musicales construidos a partir de Phi (número áureo).

Filolao, discípulo de Pitágoras, al decir que la armonía "es la unificación de lo diverso y la disposición concordante de lo discordante", dio una clave para entender cómo y porqué se dan las proporciones en lo que tiene vida y movimiento en la Naturaleza y en lo que el hombre hace al emularla. Dado que en ambos casos la armonía es una expresión de belleza, en la obra humana se la define en general como la "conveniente proporción y correspondencia de unas cosas con otras" y en la música como la "unión y combinación de sonidos simultáneos y diferentes pero acordes".

Ésta belleza no solo se encuentra en instrumentos con cuerdas, también se encuentra en el piano.
Cada octavo esta dividido en 8 teclas blancas y 5 teclas negras, haciendo un total de 13 teclas. El número de teclas coincide con la sucesión de Fibonacci.


La canción Canon de Pachelbel es quizá uno de los ejemplos mas brillantes de ésta relación y cómo a partir de ésta canción salieron otras muchas. 

Rob Paravonian nos demuestra con su estilo de comedia cómo Canon ha sido la inspiración de muchas otras canciones con la relación áurea.


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